¿Cómo limpiar joyas de oro? Anillos, pulseras...

¿Cómo limpiar joyas de oro?
Cuando pensamos en las joyas de oro siempre se nos vienen a la cabeza conceptos como valor, aspecto, peso, color, forma... pero rara vez caemos en la cuenta de que las joyas también se ensucian y tenemos que limpiarlas. Cuando escogemos una joya, tenemos en cuenta mil y un detalles, pero se nos suele olvidar el aspecto de la limpieza. Tenemos que decir que las joyas se ensucian y mucho, obviamente cuantas más las uses, más se ensucian. Pero además, hay joyas que se ensucian más que otras, y joyas que son más difíciles de limpiar por su composición, añadidos o formas. Una joya sucia tendrá menor valor y por supuesto se verá menos bella, por eso queremos escribir este artículo, para que sepas exactamente cómo limpiar joyas de oro. ¡Comenzamos!
Métodos para limpiar joyas de oro
Como es de esperar, no existe un método único para limpiar joyas de oro. En realidad, cada joya tiene ciertas peculiaridades que la hacen limpiarse de una manera distinta. Aunque existen diferentes métodos, si que es cierto que hay elementos comunes en todos ellos. Para limpiar joyas de oro siempre necesitarás unos guantes limpios de tela o látex, así como un cepillo de dientes. Puede que necesites un cuenco con agua y, por supuesto, la superficie sobre la que dispongas los elementos tales como joyas y productos esté cubierta con plástico transparente.
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Limpiar joyas de oro con detergente
En este caso, el cuenco con agua tibia regado con algo de detergente suave será necesario. Un aspecto clave es la temperatura a la que se encuentre el agua, esta debe estar templada, nunca caliente, ya que puede afectar negativamente a las piedras preciosas que pueda tener la joya de oro.
Comenzaríamos dejando las joyas de oro 15 minutos en remojo (agua con detergente). Una vez pasado este tiempo, cogemos un cepillo de dientes con el que frotaremos la joya. Importante no usar un cepillo que tenga los pelillos del cabezal muy rígidos y duros.
Tras haber frotado con cariño todas las partes y recovecos de la joya en cuestión, la enjuagamos con agua limpia y posteriormente la secamos con un paño suave.
Limpiar joyas de oro con amoniaco
Aunque es un método muy empleado, no recomendamos para nada su uso continuado. Eventualmente nos podría servir, pero no de manera habitual. Debemos mezclar amoniaco con agua en una proporción de 1 a 6 en un cuenco. Introducir por un minuto la joya de oro que vamos a limpiar. Posteriormente, sacar la joya y enjuagarla con bastante mimo para eliminar cualquier resto de amoniaco. Secamos con un paño suave y observamos si ha quedado algún resto o imperfección por parte del amoniaco en la joya.
Limpiar joyas de oro con jabón
En primer lugar, sumergir el cepillo de dientes en agua, para posteriormente cepillar levemente un pastilla de jabón hasta que el cepillo tenga algo de espuma. Con este, frotamos con suavidad la joya, buscando entrar en cada recoveco con calma y sin forzar la joya. Una vez hecho esto por toda la joya, la introducimos en agua sin jabón y enjuagamos hasta que no quede nada de jabón. Ahora secamos la joya con un paño suave.
¿Cómo limpiar anillos de oro?
Una de las joyas que más usamos, y por ende, que más se ensucian son los anillos. Ya hablamos largo y tendido sobre el origen de los anillos y porqué se usan tanto en nuestro blog. A la hora de limpiarlos, debemos hacerlo muy bien ya que se ensucian demasiado. Nuestra recomendación es hacerlo con un cepillo de dientes y, a no ser que tenga incrustaciones muy complejas, o tamaño desproporcionado, un anillo de oro es agradecido de limpiar.
¿Cómo limpiar una pulsera de oro?
En este caso sí que hablamos de una pieza de mayor complejidad. Las pulseras tienen enormes variaciones y además están hechas de varias piezas que se enganchan las unas a las otras, por lo que existen muchos recovecos complicados a los que alcanzar. El método que recomendamos es el de amoniaco ya que aunque no se debe realizar a menudo, si que ayuda a penetrar mejor en esos pequeños espacios.