¿Qué son los diamantes de sangre?

Esta denominación se atribuye a todos los países productores de estos minerales inmersos en conflictos armados
Es espeluznante cuando hablamos sobre este tema. Aquí tenemos claro el ejemplo de hasta dónde es capaz de llegar el ser humano, convirtiéndose en un ser totalmente despreciable.
¿Qué es un diamante de sangre?
Esta denominación se atribuye a todos los países productores de estos minerales inmersos en conflictos armados. Donde la comercialización y la extracción de los diamantes se realiza bajo la violación de los derechos humanos más fundamentales y con el propósito de costear este tipo de guerras en países subdesarrollados. Desde el 2003 las Naciones Unidas actúan conjuntamente con el sector del diamante para intentar revertir esta situación, mediante el proceso Kimberley.
¿Qué es el Proceso Kimberley?
Se trata de un proceso en el que las autoridades pertinentes como la ONU, vigilan estrictamente como los productores, fabricantes, importadores y joyeros usan diamantes legítimos con los que no se ha financiado ningún un conflicto o se han vulnerado los derechos humanos en su proceso de elaboración.
Por desgracia no es un tema puntual, se lleva años trabajando en contra de estas organizaciones criminales que se benefician de la esclavitud de un pueblo sin recursos donde campar a sus anchas y mediante empresas pantalla introducir Diamantes ilegales en Europa. Uno de los casos más sonados en este ámbito usaba empresas pantalla de Liberia donde comercializaban los diamantes a Andorra y se distribuían al resto de Europa. Las investigaciones delataron que estas piedras preciosas procedían realmente de Sierra Leona, país en el que financiaron a un grupo armado. El expresidente de Liberia fue condenado en 2012 por crímenes contra la humanidad por usar diamantes de sangre para financiar la guerra civil en Sierra Leona.
Todas nuestras piedras preciosas pasan los procesos Kimberley, nosotros estamos totalmente en contra de estas actividades delictivas. Desde Luz De Alba os invitamos a que siempre que compréis un diamante pidáis datos sobre la procedencia, está en manos de todos erradicar la flagrante violación de derechos humanos en estos países.