El joyero de los zares

Carl Fabergé confeccionó 57 huevos para la colección de los Zares.
Hace poco os hablamos de la más exquisita opulencia y joyas extremadamente llamativas. Oro, Diamantes y Piedras Preciosas sin miramientos, hoy vamos de otro rollo. Si has estado astuto con el título, sabes de quien vamos hablar hoy. Siempre hablamos sobre nuestro propio criterio, pero si hablamos de artesano, joyero y diseñador de joyería de la Elite, debemos mencionar a este señor.
Peter Carl Fabergé, nacido en 1846 en San Petersburgo, su nombre en el mundo de la joyería es mítico, considerado uno de los mejores orfebres de la historia. Marcó un antes y después en el mundo de la joyería, famoso por su desprecio a la ostentación, cambiando piedras preciosas por gemas semipreciosas que realzaba con esmaltes.
Carl Fabergé, famoso por sus huevos de pascua, en 1885 realizó un encargo para el Zar Alejandro III. Un huevo para regalarle a su mujer, la Zarina María. El regalo nada mas lejos que de la perfecta armonía de sus ideas y manos, hizo un huevo con cáscara de Platino, que en su interior albergaba otro huevo mas pequeño en Oro. Al abrirse este ultimo huevo contenía una gallina de Oro con una réplica de la corona imperial Rusa. La emperatriz quedó tan fascinada que ordenó hacer un huevo en cada pascua. Once huevos llegó a regarle el Zar Alejandro II a su esposa. Esta tradición la continuaría su hijo Nicolas II. En total, Carl Fabergé confeccionó 57 huevos para la colección de los Zares. Todos ellos contenían un obsequio réplica de algún objeto preciado por los Zares.
A título personal debemos de decir, que en aquella época realizar trabajos tan de altísima calidad como el huevo que os dejamos en la imagen de abajo, es una auténtica obra de arte. En 1994 el huevo Winter Egg salió a subasta y alcanzó el precio de 5.600.000€. Pero es que solo se fabricaron 69 de los cuales quedan 61.